Diego
Forriol
Cuenca, 1972
«Busco la esencia metafísica del paisaje: ese punto donde lo real se vuelve atmósfera.»
Diego Forriol es un artista conquense cuya obra se sitúa en la sugerente frontera entre la figuración y la abstracción. Formado en la tradición de la acuarela —técnica en la que es un reconocido maestro—, ha evolucionado hacia la técnica mixta y la fotografía intervenida, buscando siempre capturar la esencia metafísica del paisaje.
Su trabajo se caracteriza por una estética atmosférica y minimalista, donde la niebla, los reflejos del agua y la luz tamizada transforman el entorno natural en escenarios de profunda calma y misterio. Inspirado por los paisajes del río Júcar y la luz de su Cuenca natal, invita al espectador a una mirada contemplativa a través de series como «Bosque velado».
Con una sólida trayectoria, ha expuesto en importantes galerías de Valencia, Madrid y Cuenca, y su obra está presente en ferias de arte nacionales e internacionales, consolidándose como una de las voces más poéticas del paisajismo contemporáneo español.